Vox y el Rey Beau

Peludito

No tengo la menor idea de qué tan real es este recuerdo, tiene la misma textura de los sueños que tenía cuando caminaba dormida; lo pude haber imaginado.

Cuando era muy pequeña, teníamos un gato gordo y naranja que se llamaba Peludito. Peludito y yo no nos llevábamos bien, sobre todo por que no era la clase de gato que tolerara niños. Yo lo quería mucho. Un día, después de lo que mi mamá vio, yo estaba jugando con Peludito y debí de jalarlo o algo, por que me mordió y salió corriendo. No había sido una mordida muy fuerte, pero me hizo llorar.

Al parecer esto no le gustó mucho a Beau. Esa noche, recuerdo haber despertado al oirlo llamándome. Muchos de mis recuerdos sobre Beau son sobre todo de su voz y de casi nada más; tal vez su rostro flotando en un espacio oscuro. Esa noche apareció entre mi cama y mi ventana, cuando abrí los ojos se inclinó para sonreirme con su fila de colmillos. Es una imagen pertubadora que me da escalofríos recordar y que no tengo ni la menor idea de cómo fue que no me hizo gritar en ese entonces.

§Ven a ver algo